Crítica: Mercedes C230 Avantgarde

Lo probamos durante una semana y acá está la conclusión:
“El placer de conducir el Mercedes C230 no pasa por su comportamiento casi deportivo ni por exprimir su motor de 204 caballos. La idea no es manejarlo, sino dejarse manejar y entregarse de cuerpo entero a los miles de dispositivos electrónicos pensados para que hasta los choques sean más confortables. De eso se trata este auto: de mimarse, de darse un capricho en la vida. La única contra viene por el lado de los comentarios externos que genera. Y, por desgracia, la ramita de ruda contra la envidia no se ofrece ni siquiera como opción.”
Premio al reciclaje

Los ambientalistas de Greenpeace estarían felices con el nuevo Citroën C2 que se venderá en China. Tiene el chasis del Peugeot 206, la trompa del Citroën C4 y los motores del C3. Como si esto fuera poco, el nombre C2 también fue tomado de un modelo diferente que se vende en Europa. La marca francesa insinuó que el C2 chino también podría venderse en otros “mercados emergentes”, así que es probable que semejante monumento al reciclaje automotriz también llegue a la Argentina.

















